Y si

¿Y si simplemente está roto? Y si nunca va a arreglarse, y si simplemente no puede ser feliz. Y si necesita la tristeza como la gasolina, como el aire, ¿y si ese es su estado natural? Vivir en el pasado, acunando su nostalgia, intentando no olvidar recuerdos que se le escapan entre los dedos como la arena. ¿Y si cada vez que lucha contra ella, … Continúa leyendo Y si

Come then, there are other worlds than these

  Parece  una puta locura, pero… ¿Y si hacemos un reboot? Pero no uno de palabra, no, de corazón, uno sincero y ciego, empecemos de cero. Puede que funcione puede que no, pero si no lo hacemos nunca lo sabremos. Si hay otros mundos y podemos ir a ellos, también podemos traerlos, y en alguno de ellos estoy segura de que tú y yo lo … Continúa leyendo Come then, there are other worlds than these

¿Alguna vez se os ha juntado el tiempo?

A veces la única diferencia entre que algo exista o no. Es creer en ello. De ese creencia nacerá la fe y de esa fe la actitud y esa actitud lo convertirá en realidad. Y un dolor, el dolor antiguo y pasado que no había desaparecido a pesar de que creías que si, porque esta vez estabas segura. Pero solo estaba aletargado callado, esperando ese … Continúa leyendo ¿Alguna vez se os ha juntado el tiempo?

19

Y tus dedos (invisibles) siguen martilleando mis sienes y muñecas, como teclas de piano, como las cuerdas de tu guitarra. 19 veces me muerdo (los labios) para no decirlo en voz alta. Y aunque no debo (no debo, no debo, no debo) solo oigo a mi mente gritar… Y tu puta luz… ¿Dónde está? Prometiste que me la enseñarías y solo veo oscuridad. Continúa leyendo 19

Cuando no tengo fuerza

De algún modo (aunque sea mentira) me gusta pensar que estés donde estés; miras hacía el mismo lugar donde estoy yo. Que me ves. Entonces cuando pienso, tirada en el suelo con la sangre de los cristales rotos, (que “se me clavan en los bolsillos hasta los huesos“) en abandonarlo todo y rendirme. Simplemente me levanto (levántate zorra) Y me pinto esa sonrisa que aprendimos … Continúa leyendo Cuando no tengo fuerza